Combinaciones del conocimiento explícito y tácito.

Primeramente debemos comenzar por conceptualizar estos dos conocimientos:

– El conocimiento explícito, que se puede expresar a través del lenguaje formal, incluidos enunciados gramaticales, expresiones matemáticas, especificaciones, manuales, etc. Dicho conocimiento puede ser transmitido fácilmente de un individuo a otro y domina en la tradición filosófica occidental.

– El conocimiento tácito, se trata de lo aprendido gracias a la experiencia personal e involucra factores intangibles como las creencias, el punto de vista propio y los valores. Las ideas personales, la intuición y las corazonadas, elementos por demás subjetivos, son parte integral de este conocimiento.

El explícito puede ser fácilmente procesado por una computadora, transmitido electrónicamente o guardado en base de datos. Pero la naturaleza subjetiva e intuitiva del conocimiento tácito dificulta su procesamiento o transmisión de forma sistemática o lógica. Para que este conocimiento se transmita y disemine entre los miembros de la organización, es necesario convertirlo en palabras o números que todos entiendan. Es precisamente durante el tiempo que toma esta conversión de tácito a explícito y, de vuelta a tácito, como se crea el conocimiento en las organizaciones.

Una vez que se ha aceptado la importancia del conocimiento tácito, uno empieza a considerar la innovación de una forma completamente distinta. Esta constituye un proceso individual de auto renovación en el nivel personal y en el organizacional. La creación de nuevo conocimiento tiene que ver tanto con ideales, como con ideas, y ese hecho sirve como incentivo para la innovación. La esencia de la innovación es la recreación del mundo de acuerdo con un ideal o visión particular.

Conversión de conocimiento

Si se recurre a las dimensiones epistemológica y ontológica, se puede demostrar que las diferencias entre los dos conocimientos son:

El conocimiento tácito es subjetivo, nace de la experiencia, es simultáneo y análogo.
El conocimiento explícito es racional, secuencial y digital.
El conocimiento humano se crea y expande a través de la interacción social de conocimiento tácito y conocimiento explícito. A esta interacción se le llama conversión de conocimiento. Se pueden postular cuatro formas de conversión de conocimiento:

– De tácito a tácito, llamada socialización
– De tácito a explícito, o exteriorización
– De explícito a explícito, o combinación
– De explícito a tácito, o interiorización.

La socialización está relacionada con la teoría de procesos grupales y la cultura organizacional y es un proceso que consiste en compartir experiencias. La combinación se origina en el procesamiento de información y tiene que ver con el intercambio de información entre los individuos por diferentes medios. La interiorización se vincula estrechamente con el aprendizaje organizacional y está muy relacionada con el aprender haciendo. La exteriorización es un proceso a través del cual se enuncia el conocimiento tácito en forma de conceptos explícitos, y adopta la forma de metáforas, analogías, conceptos, hipótesis o modelos. La exteriorización es generada por el diálogo y la reflexión colectiva.

El proceso de creación de conocimiento, entonces, es una espiral. Primero la socialización se inicia generalmente con la creación de un campo de interacción. Este campo permite que los miembros del equipo compartan sus experiencias y modelos mentales. Segundo, la exteriorización empieza a partir de un diálogo o reflexión colectiva significativa en los que el uso de una metáfora o una analogía apropiada ayuden a los miembros a enunciar el conocimiento tácito oculto, que de otra manera resulta difícil de comunicar. Tercero, la combinación comienza con la distribución por redes del conocimiento recién creado y el conocimiento existente de otras secciones de la organización, cristalizándose así en un nuevo producto, servicio o sistema administrativo. Y cuarto, la interiorización se origina en aprender haciendo.

Referencias

http://www.irade.cl/xintjulio.htm

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Tipos de conocimiento

Foray y Lundvall formularon cuatro clases de conocimiento:

El saber qué. Se trata de hechos e información necesaria para realizar actividades como la medicina y el derecho.

El saber por qué. Se refiere al conocimiento científico de los principios y leyes de la naturaleza, la sociedad y de la mente humana.

El saber cómo. Se trata del cómo hacer alguna actividad, es decir la habilidad que tenemos para hacerla.

El saber quién. Es contar con la información de quien sabe qué y quien sabe como hacer que. Muy importante en la nueva economía debido a la división de trabajo que existen en las organizaciones.

El “saber que” y el “saber porque” pueden obtenerse a través de lectura de libros, asistiendo a lecciones o accediendo a bases de datos, el dominio del “saber como” y el “ saber quien” se basan principalmente en la experiencia práctica.

El “saber como” se adquiere esencialmente a través de relaciones del tipo maestro-aprendiz, que se reflejan en el sistema educativo, conduciendo a profesiones científicas y técnicas, implicando trabajo de campo o de laboratorio. El “saber como” se aprende a través de años de experiencia en con la práctica cotidiana, mediante el “aprender-haciendo” y el aprender interactuando con nuestros conocidos.

El “saber quien” se aprende a través de la práctica social y, en ocasiones, a través de la educación especializada. Por ejemplo, las comunidades de ingenieros y de expertos se mantienen unidas mediante sociedades profesionales, que facilitan acceso de los participantes alintercambio de información con los demás.

Referencia

“SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO, CAPITAL INTELECTUAL Y ORGANIZACIONES INNOVADORAS”- Rosalba Casas y Jorge Dettmer